Vol. 22, núm. 3 (october, 2026)

ISSN-L: 1698-6989

DOI: 10.33231/ihe

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Rafael Vallejo-Pousada. España y el turismo internacional en la era industrial desde 1815 a 1914 (y 1939)

Andrés Sánchez Picón

Madrid, Sílex Universidad, 2024, 416 pp. ISBN 978-84-10267-70-1

El autor de esta monografía es un consumado especialista en historia del turismo, un campo en el que lleva más de una década realizando contribuciones muy significativas, entre las que destacaría la coautoría de la monografía Los orígenes del turismo moderno en España. El nacimiento de un país turístico, 1900-1939 (Sílex ediciones, 2018). Este trabajo ya nos ponía sobre la pista de una de las aportaciones fundamentales realizadas por el autor: extender la cronología de la historia económica y social del turismo al primer tercio del siglo xx. La historia de este sector, tan fundamental durante el periodo desarrollista desde los años 1960 y durante su conversión en un fenómeno de masas, se resolvía con referencias vagas a un turismo de élites, configurador de productos sostenidos por relatos que, en algún caso, hundían sus raíces en los viajeros románticos del siglo xix.
Rafael Vallejo se esfuerza, sin embargo, desde hace tiempo, en matizar y hasta desmontar parte de este argumento, con un amplio trabajo de investigación que intenta aportar evidencias sólidas sobre la relevancia del turismo anterior al «boom» turístico de la posguerra europea y el desarrollismo.
La monografía que comento es por lo tanto la obra de un especialista en el tema y se despliega ante el lector como un trabajo de madurez. El autor muestra erudición sobre este campo de estudio (y sobre el contexto que da sentido a la aparición del turismo moderno), sin perder de vista el recurso a fuentes primarias poco transitadas hasta esta monografía.
Por todo ello, creo que el título de esta publicación despista al lector y no hace justicia al contenido. Aunque en el epílogo el autor subraye que «lo novedoso de este libro es que incorpora en el relato de los orígenes y evolución del turismo moderno mundial el caso español» (p. 369), el trabajo de Vallejo-Pousada tiene muchísimo más alcance. Un rápido repaso al índice del volumen ya nos sugiere que el contenido excede con mucho esa declaración.
Las 416 páginas del libro se dividen en dos bloques de muy diferente extensión. El primero, titulado «Turismo y modernidad: los orígenes del turismo moderno» abarca dos epígrafes en los que desarrolla una reflexión de cierto alcance teórico sobre el concepto de «turismo moderno», que precede a una completa revisión historiográfica. Las 58 páginas de este bloque vienen seguidas por un segundo apartado titulado «España y el turismo moderno en el siglo de la industrialización, 1815-1914», que constituye el cuerpo central de la publicación y se extiende hasta la página 368, tras la cual se añade un breve epílogo. Este bloque se desarrolla en 7 capítulos con títulos como: «las geografías del turismo y las de la industrialización y la hegemonía europea en el mundo», «los inventos que acortaron las distancias y el tejido de las redes del movimiento turístico», «la Europa industrializada en el centro del comercio mundial: navieras, cables telegráficos, servicios postales y agencias de viajes», « canales interiores, vías para el comercio y el viaje: el caso de los Estrados Unidos entre 1815 y 1869», «el Canal de Suez, autopista entre mares para la colonización, el comercio y el turismo organizado», «líneas ferroviarias transcontinentales, grandes túneles y grandes compañías del viaje transnacional en Estados Unidos y Europa» y, por último, «ciudades, redes tecnológicas de servicios urbanos, exposiciones universales y turismo de masas».
Un vistazo a esos epígrafes nos convence de que no se trata de una historia del turismo en España más, sino de una contribución valiosa a la historiografía turística internacional y seguramente el mejor trabajo editado en castellano sobre este tema.
De un volumen tan prolijo y que aborda tantas cuestiones destacaría varios rasgos que abundan en su excepcionalidad. Primero, el de la cronología: la monografía se extiende por el «largo siglo xix» (1815-1914), ya que el autor se esfuerza en estudiar la aparición y el desarrollo del turismo moderno como negocio (el viaje organizado) como un producto propio de la era industrial. Segundo, que se trata del trabajo de un historiador económico, preocupado a lo largo de sus páginas por contextualizar los avances en la constitución del turismo moderno con el desarrollo de la industrialización decimonónica. Tercero, que Vallejo-Pousada se rebela contra la invisibilización del impacto cuantitativo y cualitativo del turismo y desarrolla esta idea a lo largo del volumen y en particular en las extensas páginas que dedica a la revolución de los transportes en Estados Unidos. Rectificando a Fogel, al autor lamenta que «el turismo es invisible en los relatos de los historiadores económicos sobre el ferrocarril como sector de arrastre de la industrialización moderna» (p. 144). Aporta datos que prueban que las tasas de crecimiento del número de pasajeros transportados eran superiores a las del tráfico de mercancías, que es sin embargo la función en torno a la cual ha girado el análisis de la revolución del ferrocarril. Y cuarto: Vallejo, como ya se ha apuntado, se apoya en un impresionante despliegue de lecturas y consultas de fuentes primarias internacionales; en la revisión de informes coetáneos, prensa histórica, guías de viajes, folletería turística, etc., de todo el mundo.
Todo esto permite ilustrar el trabajo con una colección de imágenes precisa y plenamente justificada, entre las que se incluye un ramillete de mapas de época espectacular. Quizás, el formato de edición estándar en rústica de esta monografía, no le haga justicia a esta extraordinaria colección de imágenes y grabados. No sé si alguna vez será posible una edición digital, por ejemplo, que permita al lector disfrutar de estas ilustraciones en mejores condiciones de visibilidad.
Rafael Vallejo-Pousada lleva ya tiempo esforzándose en hacer emerger esa Atlántida sumergida del papel del turismo antes de la Primera Guerra Mundial en España. Este trabajo me parece que es la culminación exitosa de ese afán que le ocupa desde hace más de una década y que ahora amplía en un intenso y fructífero diálogo con la evolución del turismo moderno en el mundo.